Los Hombres-Opacos quisieron hace miles de años, romper su prisión con un inmenso cañón.
Dispararon al cielo y consiguieron que la bola atravesara aquel "muro", saltando metralla por todas partes... ahi acabó todo.
Hoy en dia, la luna es el impacto del proyectil y las estrellas son la metralla que provocó la explosión. Nosotros, los Hombres-Opacos, seguimos condenados en el interior de esta bola negra que flota en la luz de los Dioses...